III. El vital sentido
En la nueva cosecha
Estalló el aguacero….
Despojándome de un cielo entero
Batió la muerte un día
Fatal de aquel Febrero
Su bruno abanico imperecedero
Que a los vivos de los muertos deslía
Llevóse, y aún latía….
Voraz cirugía
Que rasga precisa, con corte certero
El mundo de los que aquí quedaron
Del otro que inventaron
Todos los que se fueron…
Uno sólo el sendero
Desde entonces, donde su sola huella
Se convierte en mi guía
No soy yo, nunca más, ni todavía…
Desde la noche mi mano le envía
Vida en venganza de la suya, aquella
A través de una confiada armonía
La tan amarga herida
Mostró el vital sentido
A éste que habla, que arroja el ladrido
Que canta y calla, que ruge abatido




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada