domingo 29 de marzo de 2009

Sonetos Descentrados

I. Del huerto muerto y vivo

Huidas las semillas, mas de entre ellas
Recoja el mal artífice un reflejo
De sombras y de siembras, que no bellas
Sí lo único que refleja mi espejo

De manos creadoras lucen huellas
Brillar en los blancos bordes las dejo
Oscuro es el color de las estrellas
Las mismas derrotaron lo vïejo

A la raíz airada que te arme
Primero darle hoyo a que te acoja
Y luego maltratarla y consolarme

Divorcias muerte y vida, ¡oh, alma roja!
Vendrás inmersa en viento hasta tocarme
Por ver caer en el huerto una hoja

II. Cantar del año nuevo

De vuelta a confiarme, tan deprisa
Un aire fresco y nuevo, tan alado
Su promesa, como un pájaro helado
El nuevo año se cuela entre la brisa

Entonces los estantes nada encierran
Furtivas letras y vidas descubren
Y al mal corazón de ayer, que recubren
Unas renovadas tuercas se aferran

Pero emerges siempre, rutina grave
Palomas de hielo, volad umbrías
Estantes y tuercas, tornad la llave

Que muy pronto son las velas raídas
Que transparente se invierte la nave
En navío a la deriva de días


III. Luz roja

La luz que alumbra el eco de los pasos
Que apenas roja luce en el abrigo
Proyecta en estos cantos que prodigo
Mi trepadora efigie en pedazos

Inevitable, y dado a que los lazos
De la casa me enreden, solo sigo
En la angulosa cuesta, fiel testigo
Del ocaso de todos los ocasos

Atardece en la calle, tan cercana…
Adiós, manidas atribulaciones
De urbe, de la quimera mundana

Me envolveré ahora en emociones
En añorado arrullo en la ventana
La casa y yo, y lo demás…canciones

coda: de la gran ví(d)a...al callao, un sólo paso
encerrado con tus canciones
con vino y faso...

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